martes, 5 de julio de 2016

Las mujeres en la agroindustria azucarera

A propósito de la celebración del Día Internacional de la Mujer, decidimos recordar la participación de las mujeres en la agro-industria azucarera, sector en que, desde sus inicios, el sexo mal llamado débil ha estado presente. La filatelia azucarera no ha sido ajena a esto y tanto es así que un sello de correos que, aunque este autor no piensa así, podría considerarse el primero de esta temática en el mundo, representa una mujer que acarrea frutas sobre su cabeza con un campo de caña al fondo. Ese es el caso del sello de un franco emitido en 1908 por la isla de Martinica, como parte de una larga serie que se emitió entre ese año y 1930 y en la que aparecieron ocho sellos de diseño semejante al que se muestra en distintos colores y valores.


Otro ejemplo son los dos sellos emitidos por Taiwán el primero de marzo de 1968 para recordar el XIII Congreso de la ISSCT en ese país. La imagen, semejante en ambos valores, representa a una mujer, al parecer con niños que podrían ser sus hijos, trabajando en la cosecha de la caña. También se ha incluido a una mujer en la viñeta del sobre de primer día de esta serie. 


Barbados ha emitido un sello en el año 2000 en el que se observa a una mujer cortando caña e Indonesia otro, en 1986, en el que una mujer siembra caña. 




Desde que la mano de obra principal en la industria azucarera eran los esclavos, las mujeres han participado en todas las duras tareas de la agricultura cañera. En Filipinas se emitieron, el 1 de octubre de 1959, dos sellos dedicados a la ciudad de Bacolod, en la que se produce azúcar de caña como renglón de importancia económica principal. La viñeta del sobre de primer día de esa serie muestra en su primer plano una mujer que carga unas cañas. 



Y por supuesto que nuestro país no podía pasar por alto el importante aporte de nuestras mujeres en este sector. Un sello de 2009, que forma parte de una larga serie dedicada al aniversario 50 del triunfo de la Revolución, representa a una mujer cortando caña en la primera Zafra del Pueblo. 



En Cuba las mujeres ocupan múltiples posiciones en la agroindustria azucarera. Entre otras muchas, además de ser macheteras, trabajan en los laboratorios, en las áreas de fabricación, dirigen ingenios azucareros y empresas provinciales, ocupan altos cargos de dirección en el Grupo Empresarial AZCUBA y son investigadoras destacadas en el ICIDCA y en el INICA. 

Sirva este artículo como un modesto homenaje a todas las mujeres que trabajan en nuestro sector. Y como regalo para ellas, una curiosidad a través de la filatelia. En Haití, quien fuera la primera potencia mundial en la producción de azúcar en el siglo XVIII, se acostumbraba seleccionar anualmente la mujer más bella, a quien denominaban Miss Haití y reconocían como la Reina Mundial del Azúcar. Esto puede constatarse en el sobre de primer día de la serie de seis sellos emitidos el 30 de mayo de 1960 con diseños parecidos y diferentes colores, que muestra a Claudinette Fouchard, la reina de ese año. En cuatro de esos sellos ella aparece delante de cañaverales.


sábado, 26 de abril de 2014

La industria azucarera en Surinam

En Surinam, a partir de la segunda mitad del siglo XVII, se establecieron muchas plantaciones, principalmente de caña de azúcar, café y cacao, a lo largo de los ríos Commewijne y Cottica. Entre ellas, en 1745, María de la Jaille funda la plantación de caña de azúcar de Marienburg. La mano de obra fundamental fueron los esclavos africanos hasta que en 1863 fue abolida la esclavitud por el Gobierno de Holanda. Sin embargo, se dice que esta abolición no fue totalmente cierta pues los ex esclavos debieron firmar un contrato de trabajo con sus ex dueños, durante diez años, con salarios excesivamente bajos. En 1873 la mayoría de estos trabajadores de origen africano y surinamés se habían ido de las plantaciones buscando mejores oportunidades y los dueños europeos buscaron mano de obra en India y Java (Indonesia). Estos nuevos trabajadores tampoco se mantuvieron mucho tiempo debido al riguroso régimen de trabajo que podríamos calificar de explotación. Regresaron a sus países o crearon sus propias fincas.

Poco después de 1880 la Compañia Holandesa de Comercio (NHM) compró la plantación de Marienburg y el 23 de octubre de 1882 puso en marcha una fábrica de azúcar. Inicialmente su idea fue comprar la caña a los campesinos y procesarla; pero los precios mundiales del azúcar cayeron en esa época y muchos decidieron sembrar coco. Por esa razón la empresa debió cultivar su propia caña, para lo cual trajeron más trabajadores desde Java, llegando a ser el mayor negocio del país con más de 2000 obreros.


Esta fábrica tuvo un papel importante en el desarrollo del distrito de Commenwijne durante mucho tiempo; pero por otra parte, los salarios eran muy bajos y las condiciones de trabajo malas. Esta situación provocó el descontento de los trabajadores, quienes realizaron un levantamiento popular entre junio y julio de 1902. Esta sublevación fue reprimida con violencia, provocando 24 muertos y más de 30 heridos. Los cuerpos fueron arrojados a una tumba común y cubiertos con cal. Hoy en día, en ese lugar, un monumento inaugurado el 30 de julio de 2006 recuerda estos hechos.


Los primeros sellos de Surinam son de 1873 y pasan aún muchos años antes de que la presencia de la caña de azúcar se refleje en ellos. En 1945 se emite un sello de color naranja intenso en que se representa un tren transportando caña. Este tren cañero fue el primer tren de Surinam, con una línea de 12 kilómetros de longitud y fue obra de NHM en los finales del siglo XIX. Este sello vuelve a emitirse el 23 de julio de ese mismo año, con sobrecarga negra de 5c a favor del Fondo Nacional de Asistencia Social. Más adelante, el 9 de agosto de 1950 se reimprime con una sobrecarga en negro de 1c y tapando el valor de 7.5c.


 

El primero de marzo de 1961 aparece una serie dedicada a cultivos del país en la que en uno de los sellos se muestra la caña de azúcar, sobre un fondo azul claro.


En 1964, NHM vendió la plantación a la Corporación de la Goma de Amsterdam (RCMA). Esta empresa mantuvo las condiciones opresivas de trabajo llegando a extremos que herían la dignidad humana. En respuesta, los obreros se organizaron y crearon el sindicato, que logró que estas condiciones mejoraran. Sin embargo, la idea de la empresa era explotar la fábrica para tener ganancias a corto plazo sin realizar inversiones importantes en su mantenimiento y modernización. En 1974, al borde de la bancarrota, vendieron la plantación y fábrica al Gobierno de Surinam, que tampoco logró su recuperación. La fábrica cerró definitivamente en 1986 y ha sido desmantelada poco a poco. Hoy en día sólo se aprecian ruinas de sus edificios y restos del equipamiento.


A esta plantación de caña y fábrica de azúcar se dedicó una serie de cuatro sellos en el año de su centenario, 1982, emitidos el 20 de octubre. En la imagen se observa el sobre de primer día de circulación de esta emisión. Dos sellos se relacionan con la industria y dos con la agricultura. En el sello de 35c se aprecia una vista general de la fábrica y en el de 150c se observa la maquinaria del ingenio. Mientras, el sello de 65c muestra un cañaveral en el que se está alzando caña y el de 100c muestra el tren que transportaba la caña al ingenio.


El 5 de junio de 1985 sale a la luz una serie, con formato triangular, dedicada a trenes, y en el primer sello de la misma se utiliza la imagen del sello de 1945. Y posteriormente, en el año 1992 sale este sello con sobrecarga de 1c y en el 2003 se emitió otra variante sobrecargada de este sello ya sobrecargado, con valor de 3500 florines surinameses.






Los números correspondientes a los sellos mencionados, en el Catálogo Scott, son:

Año
Valores
Numeración
1945
7.5c
192
1945
5c sobre 7.5c
B41
1950
1c sobre 7.5c
240
1961
4c
287
1982
35c, 65c, 100c, 150c
606/609
1985
5c
712
1992
1c sobre 5c
928
2003
SF 3500
1303











Estos son los once sellos relacionados con la industria azucarera que se han emitido en este país. En otro trabajo que publicaremos en esta sección se comprobará que no son pocos si lo comparamos con otros países de mayor tradición azucarera. Y además, es una situación que puede mejorar. Desde hace tres años, la Empresa Estatal Petrolera de Surinam (STAATSOLIE) lleva adelante un proyecto para desarrollar una plantación de caña de 12000 hectáreas e instalar un complejo agroindustrial para la producción de etanol y azúcar crudo, así como para la generación de energía eléctrica a partir de bagazo y paja de la caña. Este proyecto ha contado, entre otros, con asesoría de técnicos cubanos y la primera zafra debe ocurrir en septiembre de 2016. Quizás entonces volvamos a ver nuevos sellos de Surinam dedicados a la agroindustria de la caña de azúcar.

Literatura consultada
Scott 2009 Standard Postage Catalog, volume 6. Scott publishing company, Estados Unidos, 2008.




domingo, 21 de abril de 2013

Molinos de viento en la industria azucarera caribeña


A partir del siglo XVII florecieron las plantaciones de azúcar en las islas del Caribe. Los dueños utilizaron a esclavos para sembrar, cosechar y procesar la caña. Algo que quizás no se conoce suficientemente, es que la fuerza del viento se utilizó en Barbados, Antigua, Nevis y otras islas para hacer funcionar los trapiches de la época. Estos molinos eran construcciones robustas de piedras y madera de las zonas en que estaban enclavados y significativamente diferentes a los usados en Europa. En el sello de 10 centavos de Anguilla que se muestra se aprecian los esclavos trabajando en primer plano y al fondo el molino de viento. Fue emitido en 1984 como primero de una serie de 8 sellos por el aniversario 150 de la abolición de la esclavitud en la isla, siendo el número 588 en el catálogo Scott.



martes, 9 de abril de 2013

Las litografías de Laplante con temas azucareros



Entre 1855 y 1857 fue editado el libro “Los Ingenios, colección de vistas de los principales ingenios de azúcar de la Isla de Cuba”, que incluye 28 láminas en colores donde pueden ser apreciados los ingenios más importantes y algunas casas de calderas de la época. Es considerado el más famoso y codiciado de los libros impresos en nuestro país y el libro cubano más hermoso del siglo XIX, uno de los más bellos jamás impresos en América. Los textos pertenecen a Justo Germán Cantero Anderson, magnate azucarero de Trinidad y el libro fue impreso por Francisco Luis Marquier. Los dibujos del natural y las litografías son de Edouard Laplante y Borcou, artista francés nacido en 1818 que se establece en nuestra isla a partir de enero de 1849. Se dice que Laplante se dedicó fundamentalmente a la litografía, aunque desarrolló una gran actividad como grabador. Coincidió con otros importantes colegas extranjeros que dieron auge a dicha expresión artística en Cuba durante el siglo XIX, como Víctor Patricio Landaluze, Gustavo Muquet, Leonardo Marañano y otros, con algunos de los cuales realizó trabajos conjuntos.


sábado, 16 de marzo de 2013

El proceso de producción de azúcar de caña a través de los sellos de correos.

En este artículo se mostrará cómo las etapas del proceso de producción de azúcar de caña han sido representadas en sellos de correos de diversos países.

Como se ha dicho muchas veces, el azúcar se hace en el campo y no en la fábrica. Por lo tanto, su proceso de producción se inicia con su siembra, previa preparación del terreno. La siembra se puede hacer de forma manual o con ayuda de máquinas, como puede apreciarse en el sello de dos centavos de la serie cubana dedicada a la zafra de los 10 millones, que vio la luz el 26 de julio de 1970. Este sello tiene el número 1538 en el catálogo Scott y el 1778 en el EDIFIL.



domingo, 10 de marzo de 2013

La ISSCT y sus congresos

La Sociedad Internacional de Tecnólogos de la Caña de Azúcar (conocida como ISSCT por sus siglas en inglés) fue fundada en 1924, con la creación de un comité técnico dedicado a la investigación de plagas y enfermedades en la caña. Esta sociedad está integrada por tecnólogos, científicos y gerentes así como por empresas e instituciones, todos vinculados con la agroindustria de la caña de azúcar en unos 60 países. En su misión expresa su compromiso con el progreso económico y sostenible de las industrias de caña de azúcar del mundo y las comunidades asociadas así como su interés en compartir el conocimiento entre sus miembros para su desarrollo profesional, a través de la promoción de la investigación innovadora, el desarrollo y la adopción de tecnologías.